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ETS, contracepción y esterilidad

Prof. Dr. Pedro Acién

Algunos síndromes clínicos y complicaciones relacionadas con las enfermedades de transmisión sexual (ETS), como la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), van a tener un efecto devastador por sus secuelas en el sentido de esterilidad, embarazo ectópico o algia pélvica crónica. Por tanto, las <strong>medidas contraceptivas</strong> que se adopten son de importancia capital para prevenir, tanto las ETS como la posible esterilidad posterior.

En la relación que sigue se muestran los principales síndromes clínicos y complicaciones relacionadas con las ETS:

  1. Síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
  2. Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP).
  3. Esterilidad femenina y embarazos ectópicos.
  4. Infecciones fetales y neonatales: conjuntivitis, neumonía, infección faríngea, encefalitis, déficit cognitivo, deformidades, sordera, inmunodeficiencia, muerte.
  5. Complicaciones del embarazo y parto: abortos espontáneos, parto prematuro, rotura prematura de las membranas fetales, corioamnionitis, endometritis postparto.
  6. Neoplasias: neoplasia intraepitelial y carcinoma cervical, sarcoma de Kaposi, carcinoma hepatocelular, carcinoma escamoso del ano, vulva, vagina, pene, linfoma.
  7. Infección por el papilomavirus humano (HPV), condilomas acuminados.
  8. Síndrome de linfadenopatía inguinal y úlceras genitales.
  9. Infecciones del tracto genital inferior en las mujeres: cervicitis, uretritis, infección vaginal, bartholinitis.
  10. Hepatitis y cirrosis.
  11. Sífilis tardía.
  12. Infección gastrointestinal, proctitis, enteritis y colitis.
  13. Artritis aguda.
  14. Síndrome de mononucleosis.
  15. Molluscum contagiosum.
  16. Infestación por ectoparásitos.

Algunos de estos síndromes o infecciones, como los últimos mencionados, molusco contagioso o el phthirus pubis (ladillas), no tienen repercusión posterior en la fertilidad ni tampoco se van a prevenir con los medios de contracepción usuales. Otros, como la enfermedad inflamatoria pélvica van a tener un efecto devastador por sus secuelas en el sentido de esterilidad, embarazo ectópico o dolor pélvico crónico. Y en estas alteraciones sí que las medidas contraceptivas que se adopten son de importancia capital para prevenirlas. Además, los grupos de riesgo para tales ETS incluyen en primer lugar a las adolescentes, al inicio temprano de la actividad sexual, a la actitud psicológica de los jóvenes con desprecio de cualquier medida de prevención, posible promiscuidad, etc. Por tanto, la prevención primaria basada en la educación sexual de las/los jóvenes y en la utilización sistemática de métodos contraceptivos de barrera es esencial.

Nos centraremos en los aspectos mencionados en el título de esta exposición y en el orden inverso, o sea: 1) La esterilidad como complicación o consecuencia de ETS. Y 2) Las medidas contraceptivas apropiadas, no tanto para prevenir el embarazo como para prevenir las ETS con repercusión en la fertilidad posterior.

1. Esterilidad

La portada del número de Agosto-2003 de la revista Fertility and Sterility era la de un poster que mostraba gráficamente los 4 temas incluidos en la campaña de prevención de la esterilidad por parte de la Asociación Americana de Medicina Reproductiva con las 4 causas más frecuentes: ETS, edad avanzada, fumar y sobrepeso. Así que ponían a las ETS en primer lugar, y éstas pueden actuar a través de su repercusión en causas o factores vaginales, cervicales, uterinos y especialmente, tubáricos o tuboperitoneales; pero también masculinos. El Manual de la OMS para el estudio estandardizado de la pareja estéril destaca como posibles causas de esterilidad femenina, que deben investigarse, entre otras, a la inflamación pelviana. El 11.7% de las pacientes, en el estudio de la OMS, refirió haber tenido episodios inflamatorios pelvianos, con un riesgo 10 veces superior de embarazo ectópico. Y relacionadas con lo anterior, a las ETS, fundamentalmente gonorrea y, en especial, clamidias. Y respecto a la esterilidad de causa masculina, el mismo manual de la OMS antes mencionado señala que deben investigarse también entre otras ETS a la sífilis, gonorrea, clamidias, linfogranuloma venéreo, mycoplasma y uretritis inespecíficas. La epididimitis crónica suele estar en relación con clamidias.

La investigación del factor tubárico y tuboperitoneal en la mujer requiere de diversas técnicas diagnósticas que incluyen histerosalpingografía, laparoscopia, etc, y de un test de clamidias.

2. Contraconcepción para prevenir ETS

Naturalmente deben recomendarse los métodos de barrera. La píldora no protege de las ETS, y el DIU aumenta el riesgo de EIP. Los métodos de barrera susceptibles pueden ser:

  1. Femeninos: vaginales, barreras químicas (espermicidas) o mejor barreras mecánicas, en especial, diafragma, capuchón cervical y el preservativo femenino.
  2. Masculinos, el preservativo, que es el que más protege de las ETS, incluído SIDA. Deben considerarse los pros y contras del preservativo y las perspectivas de desarrollo futuro.

Pero también deben considerarse los pros y contras de las barreras vaginales, en especial diafragma, del que se discute el grado de reducción de riesgo de las ETS y el mayor riesgo de infecciones urinarias; así como del capuchón cervical, que debe usarse siempre asociado a espermicidas y presenta más episodios de vaginosis bacteriana y candidiasis. Finalmente, las esponjas vaginales con espermicidas, de las que se discute un posible mayor riesgo de transmisión del VIH y también, que parecen disminuir la tasa de infección bacteriana en un 25%.