Spanish English German

Keep yourself up to date with the most current information

Malformaciones genitourinarias / anomalías del útero / malformaciones complejas

Prof. Dr. Pedro Acién

Las malformaciones del aparato genital femenino son frecuentes, pero no siempre son detectadas. Las malformaciones uterinas se han referido hasta en el 3% de todas las mujeres, 4% de las que tienen esterilidad y 15% de las infértiles o abortadoras de repetición.

La mayoría de los distintos tipos y variedades de malformaciones genitales afectando al útero (a la matriz) y/ a la vagina son bien conocidas para el médico, tanto por la imagen de la radiografía de la matriz como por las repercusiones para el embarazo y fuera del mismo. Sin embargo, también con frecuencia, determinadas malformaciones más complejas no son suficientemente investigadas, ni son bien identificadas ni tratadas, y las mujeres pueden pasar años aquejando síntomas mas o menos importantes, recorriendo diversos centros y especialistas, y siendo sometidas en ocasiones a intervenciones inútiles, hasta que al fin (y no siempre) la anomalía sea bien identificada y al menos solucionados los síntomas. En la Figura se exponen: en A, malformaciones uterinas comunes. En B, malformaciones complejas.

La causa directa de la mayoría de las malformaciones genitales no es bien conocida, pero sí es mejor conocido el desarrollo embrionario del aparato genital y la cadena de acontecimientos que conducen a la malformación durante la vida intrauterina, durante el embarazo, pero es compleja y no procede exponerlos aquí. El médico sí que debe conocerlos para explicarse cada tipo de malformación y proponer la mejor corrección posible.

Las manifestaciones clínicas dependen de cada tipo de anomalía y de su asociación o no a otras anomalías del aparato genital o extragenitales. Pero debe tenerse en cuenta que muchas mujeres con malformaciones son asintomáticas. Otras, sin embargo, sufren de una amplia variedad de síntomas y problemas que pueden manifestarse a cualquier edad y en cualquier estado.

Dada la gran diversidad de situaciones o combinaciones posibles en el amplio capítulo de las malformaciones, tampoco es posible mencionar un tratamiento uniforme. Cuando sea requerido, siempre será quirúrgico, aunque en general, para la mayoria de las malformaciones no es necesario.En el resto, frecuentemente es muy simple, pero es imprescindible un correcto diagnóstico y comprensión de la malformación para evitar intervenciones inadecuadas o innecesarias.

Las recomendaciones generales que proponemos para las malformaciones genitales femeninas, y a considerar por el médico y la paciente, incluyen:

  1. Ante cualquier sospecha de malformación genital, deben hacerse estudios de riñón y vías urinarias por su frecuente asociación. A su vez, si hay anomalías urinarias y en especial si falta un riñón, también hay malformaciones genitales complejas.
  2. Debe hacerse siempre histerosalpingografía para catalogación de la malformacion genital.
  3. Ante amenorrea primaria (no haber tenido la regla), excluída la presencia de himen imperforado, debe pensarse en las agenesias genitales. Hay que aclarar si a pesar de la falta de regla, presenta dolores cíclicos todos los meses.
  4. El dolor pélvico cíclico intenso o la dismenorrea marcada durante y al final de la regla debe hacer pensar en regla oculta en úteros malformados.
  5. Ante problemas de abortos repetidos, partos inmaduros o prematuros, así como presenatciones de nalgas repetidas, debe excluirse la anomalía uterina.
  6. Atención a la realización de determinadas operaciones (por ej, ligadura de trompas) en casos con malformación, sin una buena aclaración diagnóstica.
  7. El médico debe estar atento a determinada clínica en jóvenes, y especialmente a:
    • Sangramiento postmenstrual de varios días de evolución.
    • Sangramiento postmenstrual maloliente que comenzó tras iniciar las relaciones sexuales.
    • Incontinencia o pérdida urinaria permanente entre micciones normales.
    • Tumoraciones pélvicas, endometriomas en jóvenes menores de 18-20 años y supuestas metroanexitis en adolescentes.
    • Tumoraciones o quistes paravaginales o quistes de Gartner.

Actualmente, la ecografía transvaginal, y eventualmente la RM, ayudan al diagnóstico, pero es especialmente importante la HSG, y si parece conveniente una laparoscopia también debe hacerse.