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Menopausia / Tratamiento hormonal sustitutivo

Prof. Dr. Pedro Acién

La menopausia se produce porque el ovario falla, envejece, se atrofia y deja de producir las hormonas femeninas, los estrógenos, que son los que mantienen el trofismo y vitalidad de los tejidos de la mujer, así como la menstruación. Con la THS desaparecen los síntomas climatéricos y se hace prevención de osteoporosis y otras enfermedades. Es buena para la mayoría de las mujeres y, si estas la necesitan y no hay otras alteraciones que la contraindiquen, podría mantenerse toda la vida.

El climaterio es el periodo evolutivo que lleva a la mujer desde la madurez sexual a la senilidad, ocurriendo en el mismo el cese de la menstruación o menopausia. Así que la menopausia es un fenómeno aislado: la última menstruación; y por tanto, para dar esta definición es necesario que pase un año sin reglas. Sin embargo, el climaterio o edad crítica es todo el amplio periodo que precede, acompaña y sigue a la menopausia, y en el que se producen una serie de cambios (neurovegetativos, endocrinos, circulatorios, metabólicos, psíquicos, etc) que acompañan el declinar sexual de la mujer.

La menopausia se produce, como se ha indicado, porque el ovario falla, envejece, se atrofia y deja de producir las hormonas femeninas, los estrógenos, que son los que mantienen el trofismo y vitalidad de los tejidos de la mujer, así como la menstruación. Y ello ocurre fundamentalmente porque los óvulos y los folículos se agotan en el ovario de la mujer al llegar a los 45-50 años. Debe conocerse que la mujer nace con una dotación fija de ovocitos en sus ovarios, que continuamente se van atresiando y luego ovulando en los diferentes ciclos, hasta que al final se acaban y ya no hay más. Cada mes, al madurar los folículos (que son los quistes que contienen los ovocitos) en los ovarios, en las células y líquido de esos folículos que cobijan y dan soporte al ovocito, en las llamadas células de la granulosa, es donde se producen los estrógenos. Por tanto, al agotarse los ovocitos y los folículos que los contienen, no hay crecimiento folicular para que suceda la ovulación, no hay células de granulosa folicular y no hay producción de estrógenos, originándose la compleja sintomatología del climaterio. Así que la falta de la regla, la falta de estrógenos que puedan producirla, y la sintomatología climatérica originada, son una consecuencia secundaria a un hecho o evento programado por la naturaleza como es el agotamiento de los folículos y ovocitos a fin de que la mujer al llegar a una determinada edad ya no pueda tener hijos. En el varón, sin embargo, y dada la estructura tubular (en lugar de folículos individuales) del testículo, se siguen produciendo espermatozoides (y hormonas) prácticamente durante toda la vida.

Como consecuencia de la deficiencia de estrógenos, en la mujer se produce, como hemos dicho, sintomatología climatérica en la mayoría de ellas. Los principales síntomas climatéricos pueden ser:

  1. Vegetativos: Sofocos-bochorno o caloradas, sudores, parestesias, vértigos, opresión, palpitaciones, cefaleas, zumbidos de oido, espasmos, hipetensión.
  2. Psíquicos: depresión, nerviosismo, ansiedad, irritabilidad, labilidad emotiva, insomnio, fatiga mental, amnesia, disminución de la libido, psicosis involutiva.
  3. Involución genital: atrofia genital, colpitis, cistitis, atrofia cutánea, sequedad vaginal.
  4. Sexológicos: dispareunia (relaciones sexuales dolorosas) y disminución importante de la actividad sexual o inapetencia.
  5. Metabólicos: astenia, neuralgias, artralgias, mialgias, delgadez (a veces), virilización, arrugas, y sobre todo, obesidad, arteriosclerosis y osteoporosis (descalcificación y fracturas: antebrazo, cadera, vértebras y giba), naturalmente todo ello también relacionado con el avance de la edad.

Así que volviendo a la explicación previamente expuesta de la menopausia, es evidente que los ovocitos, una vez agotados, no podemos reponerlos (para quedar embarazada requeriría de la trasferencia del embrión producido con el óvulo de otra mujer), pero los estrógenos, el estradiol que es el estrógeno principal producido en los ovarios, sí que podemos administrárselo a la mujer por vía oral o transdérmica (parche) evitando todo esa compleja sintomatología climatérica mencionada si en algún grado está presente, que en la mayoría de las mujeres lo está. Por eso se llama tratamiento o terapia hormonal sustitutiva (THS) de lo que la mujer ha dejado de producir.

Naturalmente que tal tratamiento ha de hacerse según necesidades de la mujer, en lo preciso para evitar los síntomas y las consecuencias futuras como la osteoporosis, y bajo control, porque aunque los riesgos de esa administración de estrógenos son menores que si fuese el ovario quien los siguiese produciendo, algunos tiene, aunque sean mucho menores que lo que se dice y que la alarma social creada por informes que creemos inadecuados.

La THS consiste en administrar estrógenos por vía oral o trasdérmica (en parches) y, si la mujer tiene útero, también progesterona durante 10-12 días al mes (o en menos dosis de manera continua) para evitar riesgos de cáncer en el útero. Debe comenzarse tras la menopausia si hay síntomas (y no pasados varios años), tras el adecuado estudio de la mujer, tras descartar otras patologías que pudiesen desaconsejarla y tras extensa explicación de las ventajas e inconvenientes, de las alternativas, de las preferencias de vía y de mantenimiento o no de menstruación, y de las pautas, dosis y forma de uso. Con la THS desaparecerán los síntomas climatéricos (pero no los que sean debidos a otros problemas como depresión, artrosis o la edad) y pueden reaparecer esos síntomas si deja el tratamiento aunque hayan pasado varios años. En nuestra opinión no hay límites temporales para su administración y, si la mujer lo necesita y no hay otras alteraciones que lo contraindiquen, podría mantenerse toda la vida.