Spanish English German

Manténgase al día con la información más actualizada

Miomas uterinos / Miomectomía / Conservación del útero o matriz

Prof. Dr. Pedro Acién

Los miomas son tumores benignos del útero, que se originan en el músculo de la pared uterina y que se pueden detectar hasta en el 15-20% de las mujeres. La mayoría se diagnostican entre los 35 y 54 años, pero no son raros en jóvenes de 20 a 35 años sin embarazo previo. Si la mujer es joven, no tiene niños y/o desea tenerlos y/o desea seguir teniendo menstruaciones, puede siempre realizarse cirugía conservadora sin extirpar el útero.

Los miomas, leiomiomas o fibromas son tumores benignos del útero, que se originan en el músculo de la pared uterina y que se pueden detectar hasta en el 15-20% de las mujeres. La mayoría se diagnostican entre los 35 y 54 años, pero no son raros en jóvenes de 20 a 35 años sin embarazo previo, siendo entonces más problemática la indicación quirúrgica. En cualquier caso, los miomas son la indicación mas frecuente de cirugía en Ginecología.

Los miomas crecen y pueden causar complicaciones en el embarazo (por lo que es preferible su extirpación previa), pueden confundir en el control de la menopausia o enmascarar el diagnóstico de tumores malignos. Su potencial de crecimiento puede llevarlos a tamaños enormes, pero sus posibilidades de malignización son mínimas y la mayoría son asintomáticos, no requiriendo mas tratamiento que la simple observación.

En nuestro medio, considerando todas las mujeres que acuden por patología o para revisión ginecológica o contracepción, la incidencia de miomas es del 14%, habiendo requerido intervención el 25% de las mismas. La causa no es bien conocida, los hay de diferentes tipos histológicos, pueden ser únicos o múltiples y, según su localización en la pared uterina y su abombamiento o protusión al crecer, se clasifican en subserosos, intramurales o submucosos, como pueden verse en la FIGURA 1.

Figura 1

Como se ha indicado, frecuentemente son asintomáticos y se descubren accidentalmente a propósito de un reconocimiento ginecológico rutinario. Otras veces, la mujer acude al tocarse una tumoración en el vientre bajo o por síntomas inespecíficos. Los síntomas más comunes son: los trastornos menstruales (reglas abundantes y prolongadas), los síntomas por compresión de órganos vecinos (como la vejiga, y entonces la mujer siente frecuentes deseos de orinar), el dolor en el bajo vientre, o el manchamiento o pérdidas contínuas cuando los miomas son submucosos. En ocasiones se detectan en mujeres que consultan por esterilidad o por abortos, y naturalmente plantean la duda de su posible asociación o relación causa-efecto.

El diagnóstico se hace mediante la exploración clínica y con la ecografía, especialmente ecografía transvaginal, aunque en ocasiones puedan requerirse otras exploraciones complementarias. Los datos de análisis en sangre son generalmente normales, incluidos los marcadores tumorales.

El tratamiento de los miomas, si es necesario, es siempre quirúrgico. Los tratamientos medicamentosos son siempre provisionales o mientras se decide la cirugía, y ninguno hace desaparecer los miomas. Pero el tipo de cirugía depende de cada caso. En general, en mujeres de más de 40 años y con niños, se aconseja realizar una histerectomía (extirpar el útero o matriz) ya que en tales casos el útero no es necesario y pueden volver a formarse nuevos miomas. Si la mujer es más joven, no tiene niños y/o desearía tenerlos y/o desea seguir teniendo menstruaciones, puede siempre realizarse una MIOMECTOMÍA, es decir, la extirpación o enucleación del o de los miomas, con reconstrucción y conservación del útero y de la posibilidad de tener niños.

Actualmente tambien se está realizando una embolización arterial uterina, a través de la cual se llega a producir una necrosis del mioma sin operación, pero tiene más riesgos futuros que la miomectomía. La miomectomía puede realizarse mediante histeroscopia (pero solo es válida para los miomas submucosos), mediante laparoscopia (difícil para grandes o múltiples miomas intramurales o intramural-submucosos) o mediante laparotomía: la miomectomía abdominal, que para nosotros es el tratamiento quirúrgico conservador estandar. Acién y Quereda publicaron en 1996 en la revista internacional Fertility and Sterility una técnica propia que habían realizado en más de 80 mujeres con excelentes resultados (Abdominal myomectomy: results of a simple operative technique. Fertil Steril 1996;65:41-51).

Actualmente, ya la han realizado en cientos de pacientes con resultados excepcionales. Ningún caso que haya entrado a quirófano con la indicación de miomectomía y conservación del útero ha requerido de histerectomía, considerando que la miomectomía es siempre tecnicamente posible, independientemente del número, tamaño o localización de los miomas (ver FIGURA 2).

Figura 2